Cómo cobrar clases de yoga online: guía práctica de pagos, bonos y suscripciones
Cómo cobrar clases de yoga online suena sencillo hasta que te sientas a montarlo de verdad: qué pasarela usar, qué modelo de precio elegir, cómo facturarlo y cuánto se queda cada intermediario antes de que el dinero te llegue a ti. Esta guía cubre esas decisiones en el orden en que te las vas a encontrar, con cifras reales en lugar de generalidades.
Antes de cobrar: lo que necesitas tener listo
Si vas a facturar de forma recurrente — no un favor puntual a una amiga, sino un ingreso mensual — necesitas estar dado de alta como autónoma/o o a través de una figura mercantil. Hacienda no distingue entre "clase suelta" y "negocio": en cuanto cobras con cierta regularidad, cuenta como actividad económica y tiene que declararse como tal.
Dos cosas que muchos instructores pasan por alto al principio:
- El IVA no está exento. La Dirección General de Tributos ha aclarado que las clases de yoga tributan como actividad deportiva, no como enseñanza reglada, así que llevan el tipo general del 21%, no una exención educativa. Si vendes suscripciones o bonos, ese 21% tiene que estar contemplado en tu precio final, no descubierto a posteriori cuando hagas la declaración trimestral.
- La factura electrónica deja de ser opcional. A partir de 2026 pasa a ser obligatoria para autónomos en España. Si todavía facturas con una plantilla de Word o Excel, este es el momento de moverte a una herramienta que la genere en el formato correcto automáticamente.
Ninguna pasarela de pago ni ninguna plataforma de venta te exime de esto: lo gestiona tu gestoría o tu software de facturación, no Stripe ni PayPal. Resuelve esta parte antes de preocuparte por el resto — es la que tiene consecuencias si la ignoras.
Modelos de cobro: elige según cómo vendes
No hay un único "cómo cobrar clases de yoga online" — depende de lo que estás vendiendo realmente.
Pago único o bono de clases
Vendes acceso a un vídeo concreto, a una serie cerrada (por ejemplo, "21 días de movilidad de cadera") o a un bono de un número fijo de clases. Es el modelo más fácil de explicar y el que menos fricción genera en la primera compra: la alumna paga una vez y sabe exactamente qué recibe a cambio. Funciona especialmente bien como producto de entrada para quien todavía no te conoce.
Suscripción mensual a tu videoteca
La alumna paga cada mes y tiene acceso a todo tu catálogo mientras siga suscrita. Es el modelo con mejor previsibilidad de ingresos: sabes de antemano cuánto vas a facturar el mes que viene en lugar de depender de vender de cero cada vez. A cambio, exige que sigas publicando contenido nuevo con cierta regularidad — si el catálogo se queda quieto, la tasa de cancelación sube.
Directo puntual (clase en vivo)
Cobrar por una sesión en directo — por videollamada, Instagram Live o una herramienta similar — funciona bien para eventos puntuales: talleres, retiros online, clases especiales de temporada. No escala igual que el vídeo bajo demanda, porque tu ingreso sigue limitado por cuántas sesiones puedes impartir tú misma en directo. La mayoría de instructores que lo usan lo tratan como complemento de su catálogo grabado, no como modelo principal de ingresos.
Pasarelas de pago: qué mirar antes de elegir
La pasarela es quien procesa la tarjeta y se queda una comisión por transacción antes de soltarte el resto. Las diferencias entre pasarelas están casi siempre en tres sitios: el porcentaje que cobran, si además hay un coste fijo por operación, y en cuántos días te liquidan el dinero en tu cuenta.
Stripe es el estándar de facto para venta directa a consumidor en Europa. Para tarjetas emitidas en la UE, su tarifa ronda el 1,4-1,9% + 0,25€ por transacción, según si la tarjeta es de débito particular o de crédito/empresa — consulta la página de precios de Stripe para la cifra exacta del momento, porque las tarifas se revisan de vez en cuando. Si usas domiciliación SEPA en lugar de tarjeta, el coste suele ser un fijo de 0,35€ por cobro, que compensa especialmente en suscripciones de importe bajo.
PayPal sigue siendo el método más reconocido por la alumna media, lo que ayuda en la primera compra porque genera confianza inmediata, pero sus comisiones para cobros internacionales suelen ser más altas que las de Stripe, y el checkout saca a la alumna de tu web durante el pago.
Transferencia manual no tiene comisión de pasarela, pero tú cargas con el trabajo de verificar cada pago a mano y dar acceso uno a uno. Solo compensa para bonos de importe alto o grupos muy reducidos donde el volumen es bajo.
Cómo fijar tu precio con margen real
Un error habitual es fijar el precio de venta y olvidar que la comisión de la pasarela y el IVA se comen parte de ese número antes de que llegue a tu cuenta. Un ejemplo con cifras redondas: si vendes una suscripción a 20€/mes con Stripe (tarjeta UE, aprox. 1,5% + 0,25€) y el 21% de IVA ya incluido en ese precio, tu ingreso neto real ronda los 15,75€, no los 20€. Haz este cálculo antes de publicar el precio, no después de la primera liquidación — así decides con datos si necesitas subir el precio, cambiar de pasarela para importes bajos (SEPA suele salir mejor que tarjeta por debajo de cierto ticket) o ajustar el modelo.
Cómo lo resuelve una videoteca como Yogyer
Si vendes desde tu propia videoteca en lugar de gestionar cobros sueltos por WhatsApp y transferencia manual, el flujo se simplifica bastante: subes tus clases a Vimeo con tu propia cuenta, las organizas por colecciones en tu subdominio con tu marca, y activas Stripe para cobrar suscripciones o pagos únicos directamente. Como el vídeo corre por tu propia cuenta de Vimeo, no hay coste variable por alumna que Yogyer tenga que repercutirte: 0% de comisión con tu propia cuenta de Vimeo, tanto en suscripción como en pago único. Puedes ver el detalle actualizado en la página de precios.
Antes de lanzar: checklist rápida
- Alta como autónoma/o (o figura mercantil) si vas a facturar de forma recurrente, no puntual
- Precio final con el 21% de IVA ya incluido en el cálculo, no añadido a posteriori
- Sistema de facturación preparado para factura electrónica antes de que sea obligatoria
- Pasarela de pago elegida según tu caso: Stripe si vendes tú directamente y quieres integrarlo en tu web, PayPal si priorizas la confianza inmediata de quien no te conoce, SEPA si tus importes son bajos y recurrentes
- Modelo de cobro decidido — bono, suscripción o directo puntual — y una razón concreta de por qué ese y no otro
¿Y si todavía tengo pocas alumnas?
No necesitas resolver todo esto el primer día. Con un grupo pequeño, un bono de pago único cobrado por transferencia o Bizum puede bastar mientras validas si hay demanda real. El momento de automatizarlo con una pasarela y una videoteca propia es cuando gestionar los cobros a mano empieza a quitarte más tiempo del que te ahorra.
Si tienes dudas sobre cómo montarlo con tu propia videoteca, escríbenos y te contamos cómo lo están haciendo instructores que ya cobran a través de Yogyer.